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Bonos, duración y escalera de bonos

La renta fija parece aburrida hasta que llega un año como 2022, cuando muchos fondos de bonos "seguros" cayeron un 10-15 %. Entender por qué pasó eso es la diferencia entre usar los bonos como herramienta o sufrirlos como sorpresa.

Qué es un bono y por qué su precio se mueve

Un bono es un préstamo: le prestas dinero a un emisor (un Estado, una empresa) que te paga un cupón periódico y te devuelve el nominal al vencimiento. El cupón es interés simple sobre el nominal.

La clave: el precio de un bono ya emitido se mueve al revés que los tipos de interés. Si tienes un bono al 2 % y el mercado pasa a ofrecer bonos nuevos al 4 %, nadie querrá el tuyo a la par: su precio baja hasta que su rentabilidad iguale a la nueva. Si los tipos bajan, ocurre lo contrario y tu bono se revaloriza.

La duración: cuánto te afecta un movimiento de tipos

La duración mide la sensibilidad del precio a los tipos. Regla práctica:

Variación de precio ≈ − duración × variación de tipos

Un bono o fondo con duración 7 pierde en torno a un 7 % si los tipos suben 1 punto (y gana un 7 % si bajan 1). Por eso en 2022 los fondos de larga duración sufrieron tanto: subidas de tipos rápidas sobre carteras muy sensibles. A más duración, más rentabilidad esperada pero más vaivenes.

Bono individual vs. fondo de bonos: una diferencia crucial

  • Bono individual mantenido a vencimiento: pase lo que pase con su precio por el camino, si el emisor no quiebra recuperas el nominal en la fecha pactada. La caída de precio intermedia es "en el papel".
  • Fondo de bonos: nunca vence. Renueva bonos constantemente, así que su valor liquidativo refleja siempre el precio de mercado. Si los tipos suben, el fondo baja y no hay una fecha en la que "recuperes" por definición.

Esta distinción explica por qué quien tenía Letras del Tesoro a vencimiento en 2022 no perdió, mientras que el fondo de bonos del de al lado sí.

La escalera de bonos (bond ladder)

Una escalera consiste en repartir tu renta fija en bonos que vencen en años sucesivos: por ejemplo, partes iguales a 1, 2, 3, 4 y 5 años. Cada año vence un peldaño; ese dinero lo gastas o lo reinviertes en un bono nuevo al extremo largo de la escalera.

Ventajas:

  • Flujo predecible: sabes qué importe tienes disponible cada año.
  • Menos riesgo de tipos: no apuestas todo a un único momento; vas reinvirtiendo a los tipos vigentes en cada vencimiento.
  • Colchón para la jubilación: una escalera de 1-3 años es la forma natural de construir el cubo de liquidez que mitiga el riesgo de secuencia.

En España: Letras, Bonos y Obligaciones del Tesoro

El Tesoro Público emite tres plazos:

  • Letras: corto plazo (3, 6, 9 y 12 meses). No pagan cupón; compras con descuento y cobras el nominal. Ideales para los peldaños cortos de la escalera.
  • Bonos: medio plazo (3 y 5 años), con cupón anual.
  • Obligaciones: largo plazo (10, 15, 30 años).

Puedes comprarlos en las subastas a través de la web del Tesoro o de tu banco, y en el mercado secundario. Fiscalmente: el rendimiento de las Letras tributa en la base del ahorro pero no lleva retención (lo declaras tú); los cupones de bonos sí llevan retención del 19 %.

Errores comunes

  • Confundir un fondo de bonos con un bono. El fondo no vence; no esperes "recuperar" en una fecha.
  • Cargar duración sin necesitarla. Si tu horizonte es corto, una duración larga te expone a caídas que no quieres.
  • Perseguir cupones altos ignorando el riesgo de crédito. Un bono que paga mucho más suele tener mayor probabilidad de impago.
  • Tener toda la renta fija en un único vencimiento. Pierdes la ventaja de la escalera frente a los movimientos de tipos.

Qué hacer

Para el colchón y el corto plazo, una escalera de Letras del Tesoro te da seguridad, flujo predecible y cero sorpresas de duración. Empareja la duración de tu renta fija con tu horizonte: dinero a 2 años, bonos a ~2 años. Y si usas fondos de bonos, elige la duración a conciencia, no por inercia.


Información educativa, no asesoramiento de inversión. La renta fija también conlleva riesgos (tipos, crédito, inflación); consulta a un profesional para tu caso.