TAE vs TIN (y APY)
Cuando contratas un depósito, una cuenta remunerada, una hipoteca o un préstamo, verás dos porcentajes que parecen lo mismo pero no lo son: el TIN y la TAE. Saber distinguirlos es lo que te permite comparar ofertas sin que te engañen con un número bonito.
TIN: el tipo de interés nominal
El TIN (Tipo de Interés Nominal) es el tipo "puro" del producto: el porcentaje que se aplica al capital para calcular los intereses. No incluye comisiones, gastos ni la frecuencia con la que se pagan los intereses. Es útil para calcular cuotas o intereses, pero no sirve para comparar productos entre sí, porque dos ofertas con el mismo TIN pueden costar (o rendir) cosas distintas.
TAE: la tasa anual equivalente
La TAE (Tasa Anual Equivalente) es el coste o rendimiento real anual del producto. Incluye:
- El TIN.
- Las comisiones y algunos gastos asociados.
- La frecuencia de capitalización, es decir, cada cuánto se pagan o se suman los intereses (mensual, trimestral, anual…).
Por eso la TAE es el número que debes usar para comparar productos del mismo tipo entre distintos bancos. Y por construcción, en un depósito la TAE suele ser algo mayor que el TIN (porque capitaliza), mientras que en un préstamo la TAE es mayor que el TIN por culpa de las comisiones.
Por qué la frecuencia de capitalización cambia el resultado
Imagina un depósito con un TIN del 3 %. Si los intereses se pagan una vez al año, la TAE es justo 3 %. Pero si se pagan cada mes y se reinvierten, la TAE sube un poco, porque empiezas a ganar intereses sobre los intereses:
TAE = (1 + TIN / m) ^ m − 1
donde m es el número de veces que se capitaliza al año. Con TIN 3 % y pago mensual (m = 12):
TAE = (1 + 0,03 / 12)¹² − 1 ≈ 3,04 %
La diferencia es pequeña con tipos bajos, pero crece con tipos altos.
¿Y el APY? Es la TAE "a la americana"
Si lees blogs o productos internacionales (sobre todo de cripto o bancos estadounidenses), verás el término APY (Annual Percentage Yield). Es exactamente el mismo concepto que la TAE de un producto de ahorro: el rendimiento anual ya con la capitalización incluida. Su equivalente para préstamos es el APR, parecido al TIN. En resumen: APY ≈ TAE de ahorro y APR ≈ TIN/TAE de préstamo.
Tabla rápida
| Concepto | ¿Incluye comisiones? | ¿Incluye capitalización? | ¿Para qué sirve? |
|---|---|---|---|
| TIN | No | No | Calcular la cuota o el interés |
| TAE | Sí | Sí | Comparar productos entre sí |
| APY | (ahorro) | Sí | Equivalente anglosajón de la TAE de ahorro |
Lo que la TAE NO te cuenta en una hipoteca
La TAE es la mejor cifra para comparar, pero tiene un punto ciego importante: en una hipoteca variable, la TAE que figura en la oferta se calcula suponiendo que el euríbor no cambia durante toda la vida del préstamo. Es una foto fija de un tipo que se moverá. Por eso, entre una fija y una variable, comparar solo las TAE del primer año puede llevarte a una conclusión equivocada. Mira también el diferencial, las vinculaciones (seguros, tarjetas) y qué pasa si suben los tipos.
Errores comunes
- Comparar un depósito por TIN cuando uno paga mensual y otro al vencimiento: rinden distinto pese al mismo TIN.
- Fijarse en el TIN bajo de un préstamo e ignorar comisiones de apertura o de estudio que la TAE sí recoge.
- Tomar un "X % APY" de cripto como si fuera una TAE garantizada. El concepto de cálculo es el mismo; el riesgo detrás, no.
Ante dos ofertas del mismo tipo, gana casi siempre la de mejor TAE, no la del TIN más vistoso.