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Depósitos y cuentas remuneradas

Son las dos formas más sencillas y seguras de que tu dinero parado genere algo de rendimiento. No son inversiones de alto riesgo: son productos de ahorro, pensados para dinero que quieres mantener disponible o casi disponible.

El depósito a plazo fijo

En un depósito a plazo fijo entregas una cantidad al banco durante un plazo pactado (por ejemplo, 12 meses) y, a cambio, el banco te paga unos intereses conocidos de antemano. La contrapartida es la liquidez: el dinero queda "atado" durante ese plazo.

Liquidez: la facilidad para convertir algo en dinero disponible sin pérdidas. Una cuenta corriente es muy líquida; un depósito a plazo, menos, porque si lo cancelas antes puedes perder intereses.

Ejemplo: 10.000 € en un depósito al 3 % TAE a 12 meses generan unos 300 € brutos de intereses al vencimiento.

La cuenta remunerada

Una cuenta remunerada es una cuenta (corriente o de ahorro) que paga intereses por el saldo que mantienes, normalmente abonados cada mes. Su gran ventaja frente al depósito es la liquidez total: puedes sacar el dinero cuando quieras. A cambio, el tipo suele ser variable (el banco puede cambiarlo) y a veces exige condiciones (domiciliar nómina, recibos…) o limita el saldo remunerado.

La TAE: la cifra que compara

Tanto en depósitos como en cuentas, la cifra que debes mirar para comparar es la TAE (Tasa Anual Equivalente), que refleja el rendimiento real anual incluida la frecuencia con la que se pagan los intereses. Cuidado con los plazos cortos anunciados con TAE: un "5 % TAE a 3 meses" no son 5 % en tu bolsillo, sino aproximadamente la cuarta parte, porque la TAE está anualizada.

La seguridad: el Fondo de Garantía de Depósitos

Tanto los depósitos como el saldo en cuenta de un banco están cubiertos por el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), que garantiza hasta 100.000 € por titular y entidad si el banco quiebra. Por eso son productos de bajo riesgo.

Consejo: si tienes más de 100.000 €, repartirlos entre varios bancos (cada uno con su propia garantía) mantiene todo el dinero cubierto.

Cómo tributan los intereses

Los intereses son rendimientos del capital mobiliario y tributan en la base del ahorro (del 19 % al 30 % en 2026). Además, el banco te retiene un 19 % en el momento de pagártelos, como anticipo del IRPF.

De esos 300 € del ejemplo, el banco ingresaría unos 57 € (19 %) a Hacienda y te abonaría 243 €; el ajuste final se hace en la declaración.

Errores comunes

  • Comparar por TIN en lugar de por TAE. Dos depósitos al "3 %" rinden distinto según paguen los intereses al vencimiento o cada mes. La TAE iguala el terreno.
  • Dejarse deslumbrar por una TAE a 3 meses. Un "5 % TAE a 3 meses" deja en tu bolsillo en torno a un 1,25 % del capital, no un 5 %.
  • Cancelar un depósito antes de tiempo. Muchos penalizan con parte o todos los intereses; lee la cláusula de cancelación anticipada antes de firmar.
  • Confiar el saldo a un banco extracomunitario pensando que el FGD español lo cubre. La garantía es la del país donde está la entidad.

Qué hacer

Si no vas a tocar el dinero en un plazo conocido, el depósito suele pagar algo más; si quieres disponer de él en cualquier momento, la cuenta remunerada. Por encima de 100.000 € por entidad, reparte entre varios bancos para no salir del paraguas del FGD. Y antes de firmar nada, confirma el origen de la entidad y su número de adhesión al fondo de garantía.


Esto es información educativa, no asesoramiento financiero. Las condiciones y la fiscalidad pueden cambiar; revisa la letra pequeña y fuentes oficiales.